miércoles, 18 de mayo de 2011

Soltar

 el control

soltar el miedo

escribir sin parar
caminar la cornisa
desaparecer de donde no sé estar : total para qué
esfumarme
ser ceniza que respira
irme a ningún lugar que son todos a la vez
volver a todos los sitios que nunca estuve : al  lugar de la  inexistencia
ser etérea .

Veré entonces hacia dónde no me dirijo y de dónde no regreso más.

martes, 17 de mayo de 2011

Fanatizada como estoy en los últimos meses, con Javier Marías, me encuentro con reflexiones que me hacen llorar, cosa bastante frecuente en mí por estos días, pero el asunto es que además me dejan pensando. Esto también es frecuente en mí, y cada tanto no es tan malo.
Luego de muchas bellas palabras repletas de sentido y buenos sonidos, palabras  que empalagan los ojos y todos los sentidos, el Sr. Javier nos dice en el epílogo de su maravillosa obra :’mañana en la batalla piensa en mí’: ’las personas tal vez consistimos , en suma, tanto en lo que somos como en lo que no hemos sido, tanto en lo comprobable y cuantificable y recordable como en lo más incierto, indeciso y difuminado ,quizás estamos hechos en igual medida de lo que fue y de lo que pudo ser.’
Y lo que resulta divino es que él no dice: lo que no pudo ser. Dice: lo que pudo ser. Y entonces pienso que mucho de aquello que pudo ser, tal vez, si uno quisiera está a tiempo de ir a buscarlo.
Y no puedo dejar de hacer un repaso entonces, por aquello que soy, y también dibujar lo que quisiera ser, hacer conmigo. Me produce vértigo, también un poco de pudor. Pero no me gustaría dejar de intentarlo.

viernes, 13 de mayo de 2011


Se comunicó conmigo. En este momento no puedo atenderlo. Si lo desea ,puede dejar su mensaje .Tal vez responda a la brevedad y tal vez no.

domingo, 8 de mayo de 2011

Día de la nieta (que no lo es sin su abuela)

Yo la miraba sin darme cuenta que la miraba
intentando retenerla en este mundo
guardando su foto en mis retinas
y ella me sorprendió con la pregunta obligada:
-qué mirás?
-te miro
Porque no escucha
y está como ausente
pero ve
que uno la ve
partir
y entonces
lo que más dolió fue el gesto de
que vamos a hacer?
el gesto que le dio aún más consistencia,
triste consistencia,
a su frase:
un día de vida es toda la vida.

domingo, 1 de mayo de 2011

Hoy tengo frío y es domingo.Había planeado ir a la peluquería porque no tengo ya qué cosa hacer con mi pelo.Está endemoniado.Y las canas no puedo disimularlas ni con pañuelos ni con gorros ni con nada.Pero claro, olvidé que hoy, es feriado y nadie va a pintar mi pelo.Ni a domarlo.
Al final no sé si mi problema es de raíz o es que mis rulos están haciendo la revolución.

viernes, 29 de abril de 2011

El perfume de la memoria:

Miro el cielo gris y recuerdo  los ojos de mi abuela. Y cuando recuerdo sus ojos, también la escucho cantar, mientras prepara los churros con la churrera que hoy no sabe donde ha guardado (porque a sus noventa hay cosas que ha olvidado). Y luego la veo en la mesa del comedor junto a mi abuelo y nos veo a los tres comiendo berenjenas preparadas deliciosamente para mí y lo siento a mi abuelo  reir mientras me muestra  cómo toma el jugo de la ensalada de tomate y cebolla, solo para enseñarme lo que no se hace. Y entonces  me escucho diciéndole que es un barrigón mientras le hago un gesto alusivo y nos veo para siempre a los tres en un derroche de ternura.

domingo, 24 de abril de 2011

Nombre:


Cynthia. Sí, lo deletreo :ce de casa, y griega(aunque de pequeña era idriega), ene de nene, te de teresa, hache de hache, i de Inés, a de Arturo. Sí, la versión más difícil. Mi madre dice que es la más linda ,yo digo que fue para joderme la vida y hacerme las cosas complicadas desde el principio. Qué necesidad de andar deletreando cada vez el nombre, así, letra por letra.Y el apellido también porque ya que deletreamos, deletreamos todo. No, no es francés, es Polaco, y se pronuncia como se escribe, igualito. No, no soy polaca, mi abuelo era polaco.Fue polaco hasta sus veinte más o menos y salió de Polonia con un caño en la cabeza durante la segunda guerra. Llegó a Rio Grande quien sabe cómo, solo en el mundo. No, con un hermano. Uno de los once que eran. Dos hermanos solos en el mundo. Los otros nueve, y su madre y su padre, murieron en una cámara de gas, o en varias distintas, porque a los hombres y a las mujeres los ponían en cámaras distintas, e incluso es probable que haya ocurrido en días distintos ,cada uno de los once decesos .Mi abuela vino de Austria  a los doce, y llegó al mismo culo del mundo que mi abuelo. Se conocieron y empezó la mitad de mi historia. La otra mitad nació en Argentina, con mis abuelos maternos .Con mis abuelos más cercanos y no porque hayan nacido aquí, eso fue una casualidad. Son los abuelos que hicieron más lazo conmigo. Mi abuela argentina hoy tiene noventa. Los otros están todos muertos. A mi abuelo polaco, no lo conocí, sobrevivió a la guerra pero lo destrozó un cáncer de intestino fulminante, que mi padre llevó en los genes, y hace casi diez años también se hizo con él. Olvidé decir que mi segundo nombre es Vanesa. Fue el nombre que eligió mi viejo y por el que mi hice llamar durante  toda mi infancia.

sábado, 23 de abril de 2011

Quisiera:
Leer en silencio.
Escribir en silencio.
Respirar y oírme hacerlo.
Comer poco.  
Hay tanto que excede en mí. Si me deshiciera de lo que sobra me quedaría con poco y sería bueno. Tantos objetos, tanta cosa.
Vivir con lo estrictamente necesario. 
Despojarme de mí.
Ahora mismo me echaría a beber  a fumar  a escribir casi para no enloquecer.

Voy a apagar la máquina. Voy a acostar a mis hijos. Van a pedirme la leche. Van a querer seguir despiertos. Voy a renegar con ellos. No van a querer lavarse los dientes. Y hoy no me va a importar.
Prohibido pasar los límites de los que no hay retorno.
O vamos viendo.

viernes, 22 de abril de 2011

Huevos de pascua sin sorpresa


La infancia me retorna desde un agujero.
No la recuerdo. Solo esbozos de mi niñez perdida. 
No puedo apresarla.
La orfandad me habita y me habitó siempre estructuralmente
pero la ausencia de mi viejo es herida abierta,
es una bala en el medio de mi cabeza .

La vida se me escurre y no soy fácil de asir.

Temo olvidar temo olvidar
temo olvidar.
No quiero que me suceda de olvidar como vivir.
Pero me ando muriendo un poco y
no sé qué hacer.

DeBo PeNsaR eN eL mOnStRuO qUe SoY

soy el monstruo que devora
                                              y también el devorado


soy de la especie inevitablemente endemoniada que se re-cicla y propaga y
la herencia maldita sobre la pobre descendencia
                            
me repugno me doy asco digo lo que no tengo que decir hago lo que no corresponde
grito vocifero algo se apodera de mí


/me espanto de los animales alados con bocas inmensas que aparecen por las noches y de las personas grandes con dientes filosos que no escuchan y no entienden nada/

el miedo me deja quieta   con el aliento cortando el aire

Pero el hijo suave y temeroso me recuerda
que no .

domingo, 17 de abril de 2011

Acerca del deseo:

Me veo un día con esa sensación de nudo y mariposas en el estómago al mismo tiempo. Es decir, las mariposas revolotean incómodas porque el nudo no les da espacio. Esto ocurre mientras yo espero una señal que no llega, que se hace rogar demasiado para lo que mi estado me permite tolerar. Espero y desespero - y al revés- todo el día. Y el aire está apretado y no hay nada que consuele, porque no importa otra cosa. Y mientras esto ocurre, mientras el mensaje no llega y yo espero, imagino un mundo repleto de desencuentros     de imposibilidades    de palabras no dichas    de besos no dados. Ante esa ausencia, esa falta, el deseo crece en mí enloquecido   anárquico    sin cordura
¿es posible hablar de cordura del deseo?.

sábado, 16 de abril de 2011

Domicilio primero

Mi primer lugar de residencia, fue el útero de mi madre. Qué increíble haber estado alguna vez tan cerca, tan unidas. Lo pienso y me da impresión. Aunque confieso que muchas veces me haría un bollito y me volvería allí solo para recibir calor y cuidado y no preocuparme por más nada que  sentir el movimiento suave de su andar, los sonidos de su cuerpo y la voz grave de mi viejo hablándole a la panza (dicen que por eso, la del padre, es la primera voz que se reconoce. Y pensar que hoy quiero evocarla en mi memoria y no lo logro. Tan solo por eso ya valdría la pena volver a estar allí).

martes, 12 de abril de 2011

Edad:

Treinta y nueve años .Esto es: cuarenta y tres millones, ochocientos catorce mil doscientos treinta y cinco días. A esto habría que sumarle  siete meses y calcular los días. Pero mi calculadora se averió y principalmente, tomar tan cabal conciencia de la cantidad de días vividos me da como un escalofrío que en parte me recorre la espalda y en parte me da vértigo. Treinta y nueve significa que este año cumplo cuarenta. Y alguien estará pensando en este instante preciso en la crisis de los cuarenta. No. Esa no empieza a los cuarenta. En mí, viene largamente iniciada, no sé exactamente  desde cuándo, y tampoco importa. El asunto es cuánto dura porque me harta. No me joden las estrías, ni la celulitis ni las arrugas, ni siquiera las tetas caídas. Me jode la cabeza. El ánimo achurado. Que no sé si exactamente tiene que ver con los casi cuarenta, o con ese repaso que a veces me pongo a hacer, tan soberanamente al pedo.
Bien. Tengo treinta y nueve con siete meses y seis días. Y qué importa.

sábado, 9 de abril de 2011

La paloma renga

Hablar el idioma de la paloma renga.
Ser la paloma renga que quiere cruzar la calle.
Quiere cruzarla a saltos.
La calle es inmensa y gris y la paloma está renga es renga piensa renga siente renga.
Los autos avanzan y la paloma renga va quedando atrás, todavía erguida.
Su pequeña existencia cabe justo en el espacio que separa las ruedas.
Sigo avanzando (ya estoy casi en la otra orilla de la calle) pero en un instante
la paloma renga no piensa no siente no vive no es.
Cruje el pico  la cabeza  el alma
de la paloma renga.

Alfa

Soñando
te busco
te llamo
te deseo.
Si estuviera despierta
no lo haría.

viernes, 8 de abril de 2011

Escuchá bien: mis cenizas están esparcidas precisamente aquí

Vivo fuera de mí
estoy fuera de mí ahora mismo
no soy yo quien habla
Habla lo que de mí sobrevivió a mi propia muerte
o lo que nació el día que me acribillaron
Hablan mis huesos triturados
mis infinitas partículas desparramadas
hechas voz
Habla una voz que no conozco
está en el aire
Eso habla
lo que no muere
lo que no puede ni debe morir

por dignidad.

La mujer rota

'La gente feliz no tiene historia.En el desconcierto, la tristeza,cuando uno se siente quebrantado o desposeído de sí mismo, experimenta la necesidad de narrarse......Me siento solidaria con las mujeres que han asumido su vida y que luchan por lograr sus objetivos; pero eso no me impide, al contrario, interesarme por aquellas, que de un modo u otro, han fracasado y, en general, por esa parte de fracaso que hay en toda existencia.'

Simone de Beauvoir

miércoles, 6 de abril de 2011

Cómo aceptar la falta
de savia
de perfume
de agua
de aire.
Cómo.

(Idea Vilariño-1968)
Como el que desvelado
a eso de la cuatro
mira con ojos tristes
a su amante que duerme
descifrando la vieja tierna estafa

(Idea Vilariño-1970)

martes, 5 de abril de 2011

Voy a hacerlo de este modo:


tomaré un desayuno liviano-café con leche ,más leche que café, casi una lágrima y una rebanada de pan blanco. El pan negro desde que tomo la medicación para que mi glándula tiroidea funcione, quedó por fuera de mi dieta posible. Aunque es absurdo que en este caso piense en este detalle. Precisamente hoy mi glándula tiroidea no tiene importancia .Y ya no importará. Ya no será necesario que cumpla su tarea, que regule las funciones de los órganos de mi cuerpo. Qué absurdo resulta todo hoy. Mi glándula tiroidea no va a importar más ni el nódulo que crece allí endemoniado. El nódulo tampoco. Ya nadie va a maltratarlo .De todas formas, el pan será blanco. Y luego la ducha será cliente, pero
la última lluvia: helada, para que el cabello quede brilloso. Procuré teñirlo antes de ayer. Ahora, precisamente ahora, luce caoba. Sí, finalmente me atreví  a hacerlo de ese modo. Caoba intenso. Y tampoco esto tendrá importancia. Pero hoy sí. Hoy importa. Y mis uñas: están cortas y rojas. Cortas porque aparentemente seguirán creciendo aunque yo me detenga. Esa idea me espanta. Así que: cortas, muy cortas. Llevaré puesto mi vestido blanco, el de las margaritas amarillas bordadas y cuello redondo y mis sandalias al tono. Hoy
por primera vez: no llevaré cartera. No llevaré más nada. Sólo me llevaré a mí misma si no me peso. Me iré conmigo. Lo haré en cuanto esté acabando esta lágrima. O antes. Lo haré ahora mismo.
Pd: y no me busquen.

Qué pasa?

Y si me desarmo?
y si ya no puedo juntar mis partes?
y si quedo otra vez a merced de los leones?
y si me detengo?
y si paro?
y si no sigo?

lunes, 4 de abril de 2011

Si entraras exactamente por esa puerta

caminando lento   distraído   tan personal
con la campera impermeable (esa que hoy tengo yo y ya no uso) los pantalones de jean azules
así ,
mirando como sin ver
con la mirada detenida en algún pensamiento
así,
como solías mirar.

Si entraras por esa puerta
ahora mismo
como hace un momento te vi
con los cabellos blancos que no te conocí ( pasaron los años           y no pasaron)

Si entraras ya mismo
tampoco me conocerías
es que estoy un poco cambiada  : tengo cuatro hermosos motivos.

A veces sueño despierta
como hoy.
Entrabas por esa puerta y
era tan  pero tan
triste.

Hoy supe

Qué triste
    y  real                   ser
       tan espantosamente
                  prescindible

Con todo respeto

domingo, 3 de abril de 2011

Monólogo 3. El meo.

Ella
anda emputecida   corre sin parar como loca trabaja todo el día y ni tiempo para mear se hace qué lindo. Ella   que había decidido vivir resulta que no va a mear cuando debe hacerlo   que no mea.. Ella que se procuró un espacio bellísimo para disfrutar, no mea. Puso quinotero y limonero y jazmín del país, y malvones y lavandas y santa ritas-una rosa y otra lila. Si. Pero no mea. No se levanta ni un momento. No se detiene a mear. Le explota la panza. Le explota porque está llena de pis y de gordura. Porque no se concentra en lo que importa. En detenerse. No se concentra en detenerse a ver de qué se trata ninguna cosa. Alguna cosa. Ella no se detiene. No se mira. No se siente. No se respira. No mea. Es serio. Puede parecer menor. Pero créanme que no lo es. Ella sabe que podría morir con sus limones y sus quinotos y todas sus flores. Caer muerta. Seca redonda. Como las pelotas. Así podría caer. Para detenerse. No porque planee detenerse de ese modo. Pero así se termina uno dando cuenta que ya no se podía seguir postergando el meo. Que había que ir a mear. Que ya era impostergable. Que no era joda. Y ahora qué. Que hacemos ahora ahí con ella muerta .Levantamos sus pedazos. Lloramos mucho. Nos lamentamos. Y pensamos y decimos lo que no interesa. Cómo fue posible que haya muerto si ella vivía. Era tan vital ella. Era tan trabajadora. Cómo es que está muerta .Murió de no mear. De no detenerse a mear. De no detenerse. De no parar.

viernes, 1 de abril de 2011

Las serpientes

Un tipo, sentado sobre una alfombra estilo búlgara y con las piernas cruzadas se prepara para el banquete : un plato repleto de serpientes bebés que bailan enloquecidas o tal vez intenten  huir.Pero el festín empieza y el hombre las devora con las dos manos, hambriento, y se detiene por instantes soportando y gozando del dolor que los pequeños reptiles le infligen a su boca y también a su nariz y a sus ojos.Pero

a pesar del instinto de supervivencia de las pequeñas criaturas
él,extasiado, se las come una a una.

Monólogo (TATO BORES)

 
 
'Qué  país! ¡Qué país! ¡No me explico por qué nos despelotamos tanto...si éramos multimillonarios!'
UD. iba y tiraba un  granito de maíz y ¡paf !, le crecían diez  hectáreas....
Sembraba una semillita de  trigo y ¡ñácate!, una cosecha que había que  tirar la mitad al río porque no teníamos dónde  meterla...
Compraba una vaquita, la dejaba  sola en el medio del campo y al año se le  formaba un harén de vacas...
Créame, lo malo  de esta fertilidad es que una vez, hace años, un  hijo de puta sembró un almácigo de boludos y la  plaga no la pudimos parar ni con DDT. Aunque la  verdad es que no me acuerdo si fue un hijo de  puta que sembró un almácigo de boludos, o un  boludo que sembró un almácigo de hijos de  puta.'   

miércoles, 30 de marzo de 2011

ME TOMO UNA GAROMPA...

No tiene mayor relevancia, pero como por otra parte las cosas normalmente llamadas relevantes también me están hartando, escribo lo que se me canta, inspirada en mi propio ánimo de esta mañana celeste pero gris, y también en una frase muy sabia, tomada prestada de mi primo Fernando: me tomo una garompa y todo me chupa un huevo (sic).No tengo huevos, pero se entiende el concepto y hago uso de la frase más allá de las cuestiones de género.
El asunto es que me levanto porque no me queda otra, dejando de lado lo que verdaderamente me importa y debiera ser mi motor, pero por lo visto-equivocadamente visto- decido relegar-me. Y pongo en movimiento mi cuerpo tan solo para intentar llegar al baño, darme una ducha, ponerme en automático, luego la careta y el traje de la profesión que me ocupa, que por cierto ejerzo con mucha responsabilidad-la que se espera de toda persona de bien-y salgo al mundo.
Pero antes, me tomo...

martes, 29 de marzo de 2011

MATAR A UN NIÑO (STIG DAGERMAN,25-10-1923- 4-11-1954)Suecia

Hace un día suave/un buen día y el sol cae oblícuamente sobre los campos. Pronto repicarán las campanas, porque es domingo. Entre dos
 sembrados de centeno, dos jóvenes/muchachos han encontrado una senda por la que no han ido/pasado nunca y en los tres pueblos de la llanura relucen los cristales de las ventanas. Los hombres se afeitan delante de espejos en la mesa de la cocina y las mujeres cortan canturreando panecillos /bizcocho para el café y los niños sentados en el suelo se abrochan los corpiños. Es la mañana feliz de un día malo/infame, porque este día un hombre feliz va a matar a un niño en el tercer pueblo. Todavía está el niño sentado en el suelo abrochándose el corpiño y el hombre que está afeitándose dice que un día va dar una vuelta remando río abajo y la mujer canturrea y pone los panecillos/el bizcocho recién cortados en una fuente azul.

  No pasa/hay ninguna sombra sobre la cocina y, sin embargo, el hombre que va a matar al niño está junto a una gasolinera roja/un surtidor de gasolina rojo en el primer pueblo. Es un hombre feliz que mira dentro/a través de una cámara y ve en el cristal un pequeño coche azul y junto al coche una chica joven riéndose. Mientras la chica se ríe y el hombre hace la hermosa fotografía, el vendedor de gasolina cierra/ enrosca  la tapa del depósito y dice que van a tener un buen día. La chica se sienta en el coche y el hombre que va a matar a un niño saca la cartera del bolsillo y dice que van a ir al mar y que cuando estén en el mar van a pedir prestada una barca y van a remar hasta muy adentro. A través de las ventanillas bajadas la chica del asiento de delante oye lo que él dice, cierra los ojos y cuando cierra los ojos ve el mar y al hombre a su lado en el barco. No es en absoluto un hombre malvado/ malo, está contento y feliz y antes de montarse en el coche se queda un instante delante del radiador que centellea al sol y disfruta/goza del brillo y del olor/aroma a gasolina y a cerezo aliso. No cae sombra alguna sobre el coche y el brillante parachoques no tiene la menor abolladura y tampoco está rojo de sangre.
  Pero al mismo tiempo que el hombre del primer pueblo cierra la portezuela de la izquierda del coche y lo pone en marcha la mujer del tercer pueblo abre el armario de la cocina y no encuentra azúcar. El niño que se ha abrochado el corpiño y se ha atado los zapatos está de rodillas en el escaño mirando el río que serpentea entre los alisos y la barca negra varada sobre la hierba. El hombre que va a perder a su hijo ha acabado de afeitarse y está justamente plegando el espejo. En la mesa están las tazas, los panecillos/el bizcocho, la nata y las moscas. Lo único que falta es el azúcar y la madre le dice a su hijo que vaya corriendo a casa de los Larsson a pedirles unos terrones. Y mientras el niño abre la puerta el hombre le grita que se dé prisa porque la barca está esperando en la orilla y van a remar más lejos que nunca/de lo que nunca han remado. Cuando el niño luego corre por el jardín va pensando todo el tiempo en el río y en la barca y en los peces que tropiezan y nadie le susurra/dice en voz baja que sólo le quedan ocho minutos de vida y que la barca se quedará donde está todo ese día y muchos otros días.
  La casa de los Larsson no está lejos, sólo hay que cruzar la calle/ carretera y mientras el niño cruza la carretera el pequeño coche azul entra en el segundo pueblo. Es  un pueblo pequeño con pequeñas casa rojas y gentes recién despiertas/ que están en la cocina con la taza de café en alto/levantada y ven pasar/corriendo/el coche al otro lado del seto con una gran/alta nube de polvo tras de sí. Va muy rápido y el hombre del coche ve los manzanos y los postes de telégrafo recién embreados desfilar como sombras grises. Entra el verano/a bocanadas/ por la ventanilla, dejan el pueblo atrás rápidamente/salen corriendo del pueblo, van bien y seguros por el medio de la carretera y están solos en la carretera -todavía/por ahora. Da gusto conducir completamente solos por una carretera blanda y ancha y al salir a la llanura da más gusto todavía/va aún mejor. El hombre es feliz y fuerte/robusto y con el codo derecho siente el cuerpo de su mujer. No es/en absoluto/ un hombre malo. Tiene prisa por llegar al mar. Sería incapaz de hacerle daño a una mosca y, sin embargo, pronto va a matar a un niño. Mientras se acercan rápidamente al tercer pueblo la chica vuelve a cerrar los ojos y juega a que no va a abrirlos antes de que puedan ver el mar y sueña al compás de los suaves tumbos del coche con lo brillante que estará.
  Y es que/Porque la vida está construida de manera tan despiadada que un minuto antes de que un hombre feliz mate a un niño es todavía feliz y un minuto antes de que la mujer grite de espanto puede cerrar los ojos y soñar con el mar y el último minuto de la vida de un niño, los padres de este niño pueden estar sentados en una cocina esperando azúcar y hablando de los blancos dientes de su hijo y de una vuelta en barca y el niño mismo puede cerrar una verja y empezar a cruzar una carretera con unos terrones de azúcar envueltos en un papel blanco en la mano derecha y durante todo este último minuto no ver nada más que un largo y brillante riachuelo con grandes peces y una barca ancha con remos silenciosos.
  Después todo es demasiado tarde. Después hay un coche azul torcido en la carretera y una mujer que grita, se quita la mano de la boca y la mano sangra. Después abre un hombre una portezuela y trata de mantenerse en pie aunque lleva un abismo de terror dentro de sí. Después hay unos blancos terrones de azúcar esparcidos inútilmente/de cualquier manera entre sangre y grava y un niño yace boca abajo con la cara violentamente aplastada contra la carretera. Después llegan dos personas pálidas que aún no han podido tomarse el café corriendo a través de una verja y ven una imagen /un espectáculo que jamás olvidarán. Porque no es verdad que el tiempo cure todas las heridas. El tiempo no cura la herida de un niño muerto y restaña muy mal el dolor de una madre que ha olvidado comprar azúcar y manda a su hijo a la carretera a pedirla prestada y lo mismo de mal cura la angustia del hombre, antes feliz, que le ha matado.
  Porque quien ha matado a un niño no va al mar. Quien ha matado a un niño vuelve a casa despacio en silencio y lleva a su lado a una mujer muda con la mano vendada y  no ve una sola persona alegre por ninguno de los pueblos por los que pasa. Todas las sombras son muy oscuras y cuando se separan siguen en silencio y el hombre que ha matado a un niño sabe que este silencio es su enemigo y que va a necesitar años de su vida para vencerlo gritando/ diciendo a voces que no tuvo la culpa. Pero sabe que es mentira y en los sueños de sus noches lo que desea es recobrar un único minuto de su vida para hacer diferente ese minuto único.

  Pero la vida es tan despiadada con quien ha matado a un niño que todo después es demasiado tarde.

Los exitosos me dan asco

Estoy soberanamente harta de la gente exitosa .Toda la consistencia del éxito-inconsistente por definición-, hasta la palabra misma me repugna.Estoy harta de la gente creyente del éxito, que lo asume, lo saborea, lo lame se empalaga.Me repugna. Detesto profundamente ,desde lo más hondo de mis visceras a los pobres infelices que miran al prójimo por debajo de sus hombros porque no son exitosos.Y tuve que decirlo otra vez.Exitosos como ellos, que son patéticos y repulsivos.Quiero eliminar esa palabra de mi vocabulario , pisarla, cortarla en mil pedazos, escupirla.

domingo, 27 de marzo de 2011

monólogo 2

Me despierto temprano en realidad nunca me dormí de modo que a ciencia cierta no me despierto ni me duermo ni me despierto pero muevo los pies y mi cuerpo de la cama muy temprano y para esas alturas ya tengo el corazón al galope y furioso y lloroso y apretado y la respiración se me corta y se me corta la sangre que detiene el paso por mis venas azules y violetas y entonces pienso lo poco que puedo pensar en ese estado espantoso y es que así no puedo vivir este día ni ninguno y entonces tengo pocas soluciones al alcance de la mano y lo que hago es tomar una pastilla poderosa que me relajará y que volverá mi respiración al lugar en el que ella debe estar y mi corazón a su sitio pero eso sucederá lentamente porque la pastilla no es de efecto inmediato es de efecto normal en cuanto al tiempo de cumplir su función ya que es la única que existe en el espacio de mi casa destinado a los remedios   y entonces lentamente empieza a suceder lo que tiene que suceder y es que me calmo y otra vez las ideas y los pensamientos vienen a mí se acomodan me habitan me sienten me duelen me emocionan me atraviesan vuelvo a vivir a la velocidad que se debe vivir y con la complejidad que de momentos no sé cómo me atrevo a sostener porque si lo veo de afuera como si mi vida fuera de otro pienso esta mujer tiene una vida intensa apasionada y solo saliéndome de mi lo noto y también lo noto cuando cada noche pasan las horas y mis ojos permanecen abiertos o cerrados pero viéndolo todo sin querer perder ni un solo segundo pero como es probable que a este ritmo muera pronto voy a detenerme ahora mismo.

sábado, 26 de marzo de 2011

Sin sentido

He quedado un poco muda y no por eso de: mejor callar si no hay nada bueno que decir. No es eso. Una parte es el susto y otra que si hablo tal vez un día las palabras se me agoten y entonces qué. Bueno, posiblemente ninguna cosa seria, ni que revista mayor importancia. He quedado un poco muda y eso no es buena señal . Así. Sin nada para decir y no porque no tenga palabras. Nada para decir ni a quién. No sé qué nombre darle a esto y tampoco importa.
Se me pierde el sentido-ese es el asunto- se me desdibuja y eso me inquieta y entonces me lo invento y por un tiempo fugaz funciona y luego cae solito y otra vez y así.

viernes, 25 de marzo de 2011

un sentir de madrugada


En la soledad de la noche escucho los sonidos que el día se lleva o hace sordos. Por eso este momento es perfecto. Sé que no estoy del todo sola, que otros y otras flotan por ahí ahora mismo. Y no sé qué sonidos oirán. Posiblemente los propios, los de afuera y los de adentro.
Los árboles de mi ventana bailan sobre un colchón de hojas amarillas, se cuentan sus secretos, y a mí no tiene porqué importarme, pero me importa. Soy curiosa, aunque en este caso puede que esté siendo un poco impertinente.
Están listos para amar, ellos sí.

jueves, 24 de marzo de 2011

[La palabra

 alumbra al hijo    lo inventa   lo hace humano  y
en ese mismo acto , se nace
-ante el hijo y ante sí-]

Soy cuando me pronuncio y
solo entonces, me concibo
cuando hablo palabras que claman y claman y dicen lo que dicen y
lo que no

que fabrican la luz y
el silencio y
dejan huella
que también es surco


y otra cosa
y más.

El tiempo detenido y mentiroso.Todos miran y sonríen.


Me dan tristeza las fotos en las que todos se agrupan procurando quedar dentro del cuadro, y muestran los dientes. Todos hacen la mueca ridícula al tiempo, al llamado de whisky. Bueno, así. Me dan tristeza porque son muertos que sonríen.
 El espíritu mismo de la foto pretende capturar un momento de felicidad, al menos en esas imágenes tomadas en cumpleaños o reuniones sociales o vacaciones.
 Nunca    nadie     jamás    
sospecha ,
ni  remotamente, que esa foto bien podría ser la última.

martes, 22 de marzo de 2011

MARGUERITE DURAS. Escritora. De su obra “El amante”, 1984

“Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde. A los dieciocho años ya era demasiado tarde. Entre los dieciocho y los veinticinco años mi rostro emprendió un camino imprevisto. A los dieciocho años envejecí. No sé si a todo el mundo le ocurre lo mismo, nunca lo he preguntado. Creo que me han hablado de ese empujón del tiempo que a veces nos alcanza al transponer los años más jóvenes, más gloriosos de la vida. Ese envejecimiento fue brutal. Vi cómo se apoderaba de mis rasgos uno a uno, cómo cambiaba la relación que existía entre ellos, cómo agrandaba los ojos, cómo hacía la mirada más triste, la boca más definitiva, cómo grababa la frente con grietas profundas´¨

El amante

Los besos en el cuerpo hacen llorar.
Se diría que consuelan.

Marguerite Duras

lunes, 21 de marzo de 2011

La carne contra la carne produce un perfume, pero el roce de las palabras no engendra sino sufrimiento y división.

Anais Nin (1903-1977)

Monólogo

Quiero cantar la posibilidad del encuentro, cantarla y escribirla porque es lo máximo que puedo hacer y si no lo hago, desespero, muero, es así. Y me pregunto ,claro, qué veo en lo que veo, qué me enamora qué me delira, que me hace estar moviendo los dedos frenética sin poder dejar de hacerlo ni  pensar en otra cosa, y no encuentro respuesta. ¿ Es la posibilidad de ser escuchada y de escuchar y de saber y convertirme en alguien esencial y necesario y amado, tener un lugar allí? Está claro para mí que la sensibilidad de la mirada y la fragilidad  y  la buena escritura -la sensible, la de la mirada aguda, la que permite ver lo que leo, imaginar lo que no leo- me conmueve y tienen un efecto arrollador , me deshace, me enamora, me pide querer saber, saber desesperadamente. Me pide estar ahí acariciando. Solo eso, entrelazando manos y dedos y cabellos, sólo eso, que es el mundo. Acariciar sin tiempo, una vez en la vida o para siempre. Ese es  el deseo .Me leo y me escucho y me pienso, y veo en este instante los ojos verdes de mi gata y escucho los pájaros cantar en mi mañana de viernes azul y no entiendo, no entiendo esta  locura, el  apasionamiento que grita en mí enloquecido, que me pide, que espera respuesta que es respuesta conocida, sabida, y entonces trato de respirar y de calmar el ansia, y de respirar otra vez y parar todo, parar todo, pararlo. Salir corriendo, ponerme las zapatillas y correr, salir de mí, irme.
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

 Tristes armas
 si no son las palabras.
 Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

 (Miguel Hernández)

miércoles, 16 de marzo de 2011

La primavera


Llegó   la    primavera
\qué linda es la primavera soy tan feliz en primavera los pajaritos cantan\
y la vieja no se mueve
está rota toda  en primavera

el sol sale en primavera
y a las flores da el calor (a las flores)
todo florece en primavera
\la picazón en la garganta mis ojos rojos hinchados \ florecen en primavera

naranjo en flor  demente-mi cuerpo en primavera-
un puñal profundo un dolor punzante
me rompe en tres en primavera
\me peso  me agoto  me sofoco  me duelo\ en primavera

en primavera soy
flor de grasa y esqueleto
muriente

Habla la boca la lengua hablan los dientes la garganta

Hombre sin palabra es
                                   sólo cuerpo                                  
\coso en movimiento raquítico desmirriado manojo de huesos carne en proceso de descomposición\
                                   despojo


cadáver.

martes, 15 de marzo de 2011

Ya

Cuánto malentendido
cuánta palabra innecesaria
cuánto tiempo perdido y
luego qué.
Porque la pena queda y
corroe y
de a poco hace surco y
deja huella y
la huella es indeleble.

lunes, 14 de marzo de 2011

como si el mundo fuese una rosa cruda

.
Sólo estas palabras, rosas silvestres, ya me hacen aspirar el aire
como si el mundo fuese una rosa cruda.
Tengo una amiga que me manda de vez en cuando rosas silvestres.
Y su perfume, mi Dios, me da ánimo para respirar y vivir.
Las rosas silvestres tienen un misterio de los más extraños y delicados:
a medida que envejecen, perfuman más. Cuando están por morir, ya ajadas,
el perfume se vuelve fuerte y dulzón, y recuerda las perfumadas noches de luna de Recife.
Cuando finalmente mueren, cuando están muertas, muertas,ahí entonces,
como una flor renacida en la cuna de la tierra, es cuando el perfume
que exhala de ellas me embriaga. Están muertas, feas, en lugar de blancas
se ven amarronadas. Pero ¿ cómo tirarlas si,incluso muertas, tienen el alma viva?
Resolví la situación de las rosas silvestres muertas, despetalándolas y esparciendo
sus pétalos en mi cajón de ropa…
.
Clarice Lispector
Rosas Silvestres
De Revelación de un mundo

el amor es rojo, los celos son verdes, mis ojos son verdes

.
Más allá de la oreja existe un sonido, en el extremo de la mirada un aspecto, en las puntas de los dedos un objeto: es allí adonde voy. En la punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espada la magia: es allí adonde voy. En la punta del pie el salto. Parece la historia de alguien que fue y no volvió: es allí adonde voy.
¿O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Yo os espero. Es allí adonde voy. En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar la palabra “tertulia”, y no sé dónde ni cuándo. Al borde de la tertulia está la familia. Al borde de la familia estoy yo. A la orilla de mí estoy yo. Es hacia mí adonde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después todo es real. Y el alma libre busca un rincón para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé sobre qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien dirá con amor mi nombre. Es hacia mi pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes. Pero son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En el extremo de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta. Pero la que canta. La que dice palabras.¿Palabras al viento? ¿Qué importa,los vientos las traen de nuevo y yo las poseo.
Yo a la orilla del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto. Oh, perro, ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente.
¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.
.

Clarice Lispector. Es allí adonde voy
.



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Ya no Idea Vilariño

martes, 8 de marzo de 2011

Un relato sin espinas

Como en un cuento de
hadas  y  duendes  y
patos rojos bordados en canales  y
sauces que lloran perlas.

Dicen algunos al pasar qué:
A las siete de la tarde, cuando
la luz que no se esconde baja de la luna, cuando
los gatos dorados y sin cola  caminan sigilosos
los tejados, cantando algún amor y
las muñecas de porcelana toman el té con
pétalos de rosas y
los niños de narices heladas beben chocolate caliente,
dicen algunos al pasar qué:
a esa hora,
salen las brujas, pero
sin escobas, montadas en sombrillas con puntillas
blancas.

Dicen algunos al pasar qué:
en el silencio oscuro,
las brujas bailan solas y
las noches plateadas ,
devienen princesas y
levitan y giran y giran en sus encajes alados.

Decimos algunos al pasar por Brujas qué:
ya no somos los mismos cuando
una tarde de lluvia perlada
un hada se nos posa en el hombro  y
nos baja una estrella  y
nos susurra al oído  y
nos cuenta bajito
una historia.

Y allí nomás, se instala la magia.

lunes, 7 de marzo de 2011

El aire de cristal o de pólvora


así está
así lo respiro
así lo vivo que no es vivir.

El aire de cristal o de pólvora
así lo duelo.

El aire de cristal o de pólvora
que ahoga  que asfixia
que no cede que desciende que aplasta
que faltan las palabras para decir.

domingo, 6 de marzo de 2011

Celebremos la vida

Domingo por la tarde. Mi hijo mayor se puso la camiseta de Banfield y se fue a la cancha por primera vez con su tío. Juegan Banfield-Lanús. Se fue lleno de ilusión. Yo estoy en casa con mis otros hijos.
Está nublado. Llueve pero hay  un amague de claridad.
Recibo un llamado que me alegra la tarde primero y luego me borra la sonrisa de un plumón. Un pibe querido, muy querido por mí que conocí hace muchos años en el hospital que fue también mi casa. El había estado enfermo y se había curado. Y la última vez que lo vi estaba gigante, con su novia de entonces (luego habrán venido muchas, porque se puso super guapo).Tomamos mate, conversamos sobre sus proyectos, su futuro. Hoy, por teléfono ,me dijo que la vida lo había vuelto a golpear. Que la vida lo había vuelto a golpear, que la vida lo había vuelto a golpear. Resuenan sus palabras, resuena su voz.
Siento muchas cosas, que galopan en este momento en mí. La charla terminó hace pocos minutos. Lo primero que pienso es que no es justo. Luego pienso que es un tipo fuerte y va a poder darle batalla. Otra vez, darle batalla. Sí, entiendo: otra vez! Pienso en cómo ayudarlo hoy. Me dijo que él ya sabe como es y entonces eso le permite anticiparse. Pienso que eso es bueno. Pero qué injusto. Luego vuelvo a sentir lo que sentía entonces: que a la vida hay que vivirla todos los días.
Mi abuela me dijo un día que cada día de la vida era toda la vida. Ella me lo decía por sus ochenta y tantos de entonces (hoy tiene noventa).Pero yo creo que esa reflexión vale para todas las edades. Para mi querido Alejo, y para cada uno.
Está nublado. Llueve pero hay un amague de claridad.

jueves, 3 de marzo de 2011

Nostalgia

Es inevitable que en estos días la nostalgia me habite y se apodere de mí. Sé que debo poder con ella, transitarla, pero no dejarla a vivir. No me resulta buena compañera.
Hoy me encontré con una amiga entrañable. Nos sentamos en un bar coqueto que apenas recuerdo. No reparé en él. Tomamos un licuado de fruta y jengibre. Charlamos. Hacía algún tiempo que no nos juntábamos aunque la vida nos tenga ya para siempre juntas. Y me doy cuenta cuánto cuesta a veces decirse. Y entonces se cambia de tema. Porque contarse es difícil. Supone una vuelta hacia adentro que no siempre resulta sencilla, o tal vez sea que cambiar de tema de vez en cuando, haga bien. En este caso, es probable.
Me detuve fugaz a mirarla. Noté cuánto nos había pasado el tiempo. Hablamos de los futuros ingresos de nuestros hijos al colegio secundario, y hace un rato nosotras nos contábamos lo secretos adolescentes, y un poco antes jugábamos con peluches inventando historias.
 De pronto nos vi-nos veo aún- grandes.
 La vi  y  me vi en ella. Con marcas en el rostro y en la vida.
Salimos caminando y
el sol nos daba en la cara.

martes, 1 de marzo de 2011

El silencio

se escucha claro, repleto de sonidos:
a viento ,a ramas y hojas que bailan
el ventilador que gira y zumba
los dedos sobre el teclado.
Hay duendes que cantan en mi cabeza y
yo los siento blancos.
Podría haber enloquecido pero no, hoy no.
Mi  pecho anudado hace ruido y me rasco una mano:
es el mosquito ,que también se escucha y además pica.
Intento oír más profundo pero esos sonidos son más difíciles
casi inaudibles.
Tal vez mañana.

ojos

ojos de almendra   ojos llorando   ojos que hablan   que aman   ojos azules   ojos que imploran  que gritan   ojos que sueñan   ojos soñados    ojos que besan que gimen que ríen  ojos que piden  y  buscan  y encuentran    ojos que leen y escriben y dicen  ojos que vuelan  se pierden  tropiezan  levantan  explotan y exploran   ojos que
emocionan
ojos repletos   ojos gigantes   ojos violetas  
ojos que encienden  y  se encienden   iluminan y enamoran  empalagan  y  desean  ojos extasiados de luces y de sombras y de cuentos y de historias y de orgasmos y palabras que se dicen a los ojos y a la boca
ojos en compota en ciruela en avellana,  ojos de huevo ojos de anís ojos de gato
ojos  entre ojos o entre cejas   ojos claros o aclarados  
ojos sin rímel   con perfume  con gotas   con luz   con pasión ,ojos profundos  ojos que miran  ojos que ven que escuchan que adivinan que sienten que enloquecen que deliran que penetran que sacuden

ojos de cielo  ( los ojos de mi abuela Olga)  los más bellos  los que miran­-me miran-  los que amo :  ojos arrugados ,  pequeños pero inmensos , ojos suaves  ojos tibios

ojos con ojos  que
respiran y

se quedan sin aliento


El pez

                                                       
Mirar los ojos del pez
Profundizar los ojos del pez en el agua
Penetrar el brillo naranja y
descubrir  que el pez es pez  porque nadan sus ojos


Pensar en pez   que
con su luz le escapa a la mano
se zafa   se escabulle

Ser pez
en el instante preciso de morder el anzuelo y
dejar de vivir el paraíso, sin saberlo

Ser el pez desesperado que
se contornea   se sacude
Ser la boca inmensa   ahogada de aire
Ser los ojos negros que gritan

Ser pescado

lunes, 28 de febrero de 2011

A mi viejo

Con ojos sin ojos  sin olas  sin óleos  sin olfato  sin olivos  sin olvido
con ojos opacos  sin opción  sin opinión
con ojos oprimidos  sin oración  sin oráculo  sin orejas  sin orgasmos
camina   mi   viejo

Desde la orilla
con ojos huecos  huérfanos
lo veo cada día

partir

domingo, 27 de febrero de 2011

Vino tinto

Apenas apunto .Son las nueve de la mañana, de una mañana que no se comprende. Y mucho menos se comprende que yo esté despierta después de anoche que empezó anoche pero terminó hace tres horas con una borrachera que no recuerdo haber tenido en mi vida. Y me vienen imágenes, gente que aparece. Me veo. Me veo echada en el pasto acariciando un pétalo de rosa, la textura bella de ese pétalo en el instante preciso en que el mundo no se detuvo, no paró de girar ,pero que ahora que lo pienso-lo pienso?-yo era, como tal vez alguna vez ,el centro del universo. El universo giraba alrededor mío y yo acariciaba el pétalo y sentía la humedad de la tierra que en algún momento yo también hice mi aporte para que lo estuviera. Y la voz de un ángel y la suavidad de la voz del ángel que estaba ahí, o quizás  yo pude estar ahí porque ese ángel estaba, sino quien sabe. Me veo cubierta por una pashmina de oro porque tenía los hombros fríos pero yo no lo sabía. Y me llovía un agua helada en la nuca que recuerdo haber aceptado y no me importaba, no me importaba y el mundo empezaba ahí y terminaba con una mano en mi espalda   la  voz   el pétalo   el pasto. Cuando quise pararme, pero eso fue luego porque alguien me dijo que había estado durmiendo y puede ser porque pronto la fiesta acabó. Ya quedaba poca gente y yo estaba ahí, entre un montón de desconocidos y una amiga y el ángel. Decía: cuando quise pararme el mundo se movía debajo de mí igual que ahora lo hacen mis dedos  y no sólo porque escribo sino porque tiemblan y yo no puedo detenerlos. Recuerdo que en ese estado alguien me dijo que estaba viva. Como si hubiera sido necesario recordármelo, y supongo que lo era, y lo era en dos sentidos. Lo era porque a pesar de todo yo seguía ahí , respirando, y lo era en ese  mismo sentido solo que en su acepción más honda, más fundamental. Yo estaba respirando. Y entonces me pregunto qué hago el resto del tiempo que solo un sacudón de estos me recuerda que estoy viva. El primero, y este año cumplo cuarenta. Antes que la vida gire-o tal vez fuera yo-me veo riendo y bailando divertida. Y más antes aún me veo llorando emocionada, la felicidad de mi amiga. Recuerdo que ni siquiera en ese estado que ayer (hace unas horas) me parecía patético y lo era, lo era me quieran convencer de lo que me quieran convencer, solo que ahora sé que no tiene ninguna importancia, ni siquiera entonces supe ni pude contarme. No puedo decirlo, dije. Ahora mismo veo un poco doble. Voy a detener la escritura y es posible que luego recupere otras sensaciones, la amargura de las hojas de coca que nunca había masticado, por ejemplo. De momento intentaré regresar a la breve vida de este sueño del que aún no salgo.

viernes, 25 de febrero de 2011

Soy mi seguidora N 2

Intento dar mis primeros pasos en estos mundos virtuales a los que hasta hace no mucho les tenía pavura -y ahora por ahí ando, solo que un poco más divertida- y resulta que aprieto botones(que para ser exactos son teclas) ,unos y otros, y termino resultando mi propia seguidora. Algo así como que me ando pisando los talones, me escribo y me leo y me sigo y no me dejo en paz ni a gancho. Y ya estoy tan harta de mí, y esto me resulta el colmo. Si alguien en este universo de entendidos tiene la amabilidad de decirme cómo hacer para librarme de mí, estaré por siempre agradecida.

jueves, 24 de febrero de 2011

monólogo

Soy equivocada  me asusto mucho  me da miedo que las personas se peguen  me da miedo que se peguen las personas grandes( cuando eso va a pasar es cuando me da miedo )si las personas no pueden entenderse hablando me da miedo y las personas no pueden entenderse cuando hablan distinto idioma y no les interesa comunicarse entonces esas personas suben el tono de la voz y sólo se escuchan a sí mismas y el sonido de la voz del otro les molesta y quieren golpear al otro lastimarlo matarlo, la gente grande se mata por esas cosas  se mata porque no habla y yo me asusto y soy equivocada porque tengo miedo y tiemblo y la cabeza se me pone caliente y me duele y las piernas no se levantan del suelo y no puedo salir corriendo aunque quiero y cierro la puerta pero la patean la quieren tirar abajo porque soy equivocada y tengo miedo y del miedo me hago pis y mojo la alfombra y el ruido me hace tapar las orejas y cerrar los ojos para no escuchar pero igual escucho y trato de pensar en otra cosa como por ejemplo en mi perra pero no puedo porque cuando tengo miedo no puedo pensar en mi perra ni en ninguna cosa porque el miedo es el miedo y me da miedo el miedo de tener miedo y entonces hago lo único que se puede hacer  que es escribir para no pensar en el miedo que me da que me lastimen o que lastimen a la persona que más quiero y cuando se me pasa un poco el miedo puedo darme cuenta que el peligro muchas veces está en mi cabeza y no son todas las cosas peligrosas pero así son y tienen razón de ser.
Y entonces pienso que no soy equivocada, soy miedosa.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Quisiera

abrir los ojos, atreverme a hacerlo. Y ver .Ver lo que veo, atreverme a hacerlo.
Quisiera sacar de mí eso que punza . Me ahoga un poco.
Quisiera decidir mi vida decidiéndola. No comprendo quién decide cuando decido. No  me doy cuenta a qué respondo y
me da miedo descubrirlo.
Quisiera, otra vez, atreverme a hacerlo. Atreverme.
No sé bien por qué hago lo que hago ni dejo de hacer lo que no hago. No sé bien porqué respiro.
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Voy a hacer una pausa y tal vez vuelva, o no.
No quisiera respirar mi cansancio y descubrir recién entonces lo que importa. Ay.
No quisiera.

La masacre de la cucaracha


Fue de noche que bajé a la cocina como casi todas las noches cuando ya todos duermen o al menos duermen los duendes que no caben en esta historia. Decía que fue de noche que bajé en busca posiblemente de algo para beber, porque  hace calor por estos días, pero francamente no recuerdo para qué fue que bajé porque lo que siguió me hizo olvidar mis motivos ,mis razones, me hizo olvidar casi todo e incluso me hizo sorprender de mí.
Las cucarachas me dan asco, aunque también pena. Son en general detestadas por todo el mundo, son estéticamente espantosas, se venden productos en todos los supermercados y también en los mercados pequeños para acabar con ellas de la peor manera: por envenenamiento. Son espantosamente veloces, entrenadas para huir del humano que sin piedad las aplasta cada vez que le es posible.
Así las cosas. Yo bajaba entonces a alguna cosa que no tiene importancia.Encendí la luz y fue allí que todas corrieron enloquecidas. Salieron disparadas hacia todas partes, unas a la pileta otras detrás de los muebles, de las alacenas, desplazándose por la misma mesada que hace solo unos días le pertenecía al pequeño Manuel.
El demonio se apoderó de mí, o alguien parecido y primero intenté alcanzarlas con un trapo Enardecida con el trapo aquí y allí. Logré alcanzar a algunas pero no a herirlas de gravedad. Esa no es una tarea sencilla. Además suelen ser muy traicioneras. A la primera que le di fue a una mediana que estaba en el piso. La pisé. Creí en primera instancia aquella había perecido .Pero al cabo de unos instantes mi gata-la Michi- me advirtió que la muy inteligente estaba viva. La gata se paró muy cerca con su hocico pequeño pegado al bicho. Ella sabía que la cuca aún vivía. Me lo avisó, y allí fue cuando se gestó en mí la idea.
Tomé un fósforo y lo encendí. No lo pensé. Simplemente lo hice. Me acerqué a la pequeña inmunda y la achicharré con la llamita de fuego. Sus patas se erizaron, su cuerpo se ennegreció y desprendió un humo sin olor. La satisfacción fue inmensa. Para asegurar el crimen acerqué otro fósforo que dejé posado junto al anterior.
Michi quedó satisfecha.
Yo excitada.

Un lugar en el mundo muy hermoso (el lugar, no el mundo)

Un lugar en el mundo muy hermoso (el lugar, no el mundo)
Shakespeare and Co